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SAQSAYWAMAN

Uno de los más imponentes complejos arquitectónicos heredados del Inkario es precisamente Saqsaywaman que por sus múltiples cualidades se considera que es uno de los mejores ejemplos que el género humano edificó sobre la faz de la tierra. Cuando los conquistadores españoles llegaron por vez primera a estas tierras no podían explicarse cómo los "indios" peruanos (ignorantes, salvajes, sin capacidad de raciocinio lógico, una especie animal más según los invasores blancos) pudieron haber construido tanta grandeza; su fanatismo religioso medieval les condujo a creer que aquello era simplemente obra de demonios o espíritus malignos. Todavía hoy en día muchos creen en la incapacidad de los antiguos Quechuas para esa maravilla por lo que aducen que fueron seres de otros mundos, extraterrestres con tecnología superior que hicieron posible todo aquello. Sin embargo, nuestra historia y la arqueología demuestran que todo aquello que causa admiración aún en el más incrédulo, es obra innegable de los Inkas, Quechuas, Andinos o como se denomine a los habitantes precolombinos de esta parte del mundo.

El nombre original del lugar causa controversia existiendo muchas interpretaciones. La forma sancionada por la tradición es Saqsaywaman (en la lengua autóctona es palabra grave o llana, o paroxítona) que se deriva del verbo Quechua "saqsay": saciar o saciarse, y el sustantivo "waman": halcón; por lo tanto literalmente, tal como se encuentra con el verbo en modo imperativo significaría "sacíate halcón". Algunos creen que el nombre es Saqsawaman, que deriva de "saqsa": jaspeado, y "waman": halcón; en lengua Quechua el sustantivo viene después del adjetivo, de este modo significaría "halcón jaspeado". La historia demuestra por su parte, que la ciudad del Qosqo tenía la forma de un puma y que la cabeza se encontraba en todo este complejo por lo que su nombre posiblemente sea una deformación de Saqsauma que deriva de "saqsa": jaspeado (a), y "uma": cabeza, significando "cabeza jaspeada".

De acuerdo a la historia su construcción fue iniciada por el noveno Inka: Pachakuteq, es decir con posterioridad a 1438. A pesar de muchas críticas, quien más información proporciona y mejor describe el monumento es Garcilaso Inca de la Vega (1539-1616), quien como se conoce fue hijo de Isabel Chimpu Oqllo, princesa Quechua que fue prima hermana del Inka Atawallpa, y el capitán español García Lasso de la Vega, emparentado con la nobleza española. Garcilaso indica que su construcción duró unos 50 años hasta el período de Wayna Qhapaq, y estaba concluido a la llegada española. Pedro Cieza de León asegura que para su fábrica se mandaron venir 20 mil hombres y que los pueblos debían enviar "bastimento necesario" para su sustento; esta no era una población fija, porque los obreros se iban renovando temporalmente. En el Inkario no existían esclavos como en las sociedades del viejo mundo; al no conocerse la moneda aquí se debían pagar tributos o impuestos al gobierno Inkásico en forma de fuerza de trabajo, o en forma de bienes diversos como alimentos, vestido, armas, etc.

Hoy, cuando se leen libros, folletos y publicaciones relacionadas al lugar, normalmente se encuentra el nombre de "Fortaleza de Saqsaywaman"; los cronistas indican que se construyó Saqsaywaman con la finalidad de aventajar al Templo del Sol de la ciudad, Cieza de León indica que fue la "Casa Real del Sol", Garcilaso dice que fue "...casa del Sol, de armas de guerra, como lo era el templo de oración y sacrificios". Es evidente pues, que Saqsaywaman tuvo una función preponderantemente religiosa, razón por la que fue bastante bien resguardada. La confusión surge en 1536 cuando Manko Inka le dió una función bélica para luchar contra el invasor que había ocupado el centro de la ciudad; en este lugar Juan Pizarro (hermano de Francisco) recibió una pedrada en la cabeza que lo llevó a la tumba. En el asedio a Saqsaywaman también surgió un guerrero Quechua cuyo nombre según la tradición fue Qawide o Kullas (un anónimo orejón cuyo nombre hoy no importa) que defendió con increíble valentía la posición Inkásica, exaltada aún por los cronistas españoles. Con anterioridad, en 1535, en este mismo lugar Manko Inka (Manko II) al reclamar a los conquistadores la devolución de su pueblo, fue recluido, humillado y maltratado por los mismos. El mismo Garcilaso indica que en su niñez solía visitar y jugar en el lugar, que era muy complicado y extenso laberinto por la cantidad de pasajes y puertas existentes, y se necesitaba de la ayuda de un guía para su visita o el uso de un ovillo de hilo que se ataba a la entrada y así poder salir guiándose por él. Originalmente existieron tres "cercas", baluartes o bastiones paralelos cuyas bases aún se aprecian hoy, es lo más espectacular que queda de aquella fabulosa construcción que según los cronistas no tenía parangón en el viejo mundo. Son tres muros construidos en niveles diferentes en piedra calcárea de dimensiones descomunales; muros zigzagueantes que por su apariencia muchos aducen que representan los "dientes" de la cabeza de puma que representaba el complejo. Los bloques pétreos empleados en el primer muro o inferior son los de mayor volumen, existe uno que tiene una altura de 8.5 m. y pesa unas 190 toneladas métricas; la presencia de esos bloques hace que los muros sean clasificados como arquitectura ciclópea o megalítica. Algunos creen que los tres bastiones representan los tres niveles del mundo religioso andino, empezando de abajo el Ukju Pacha, el Kay Pacha al medio y el Hanan Pacha en la parte superior, niveles que además se identifican con sus tres animales sagrados: el Amaru o Mach'aqway (serpiente), el Puma y el Kuntur (cóndor andino). Por la forma zigzagueante de los muros, muchos aducen además que representan al Dios Illapa que se constituye de tres elementos: el rayo, el trueno y el relámpago. Es posible que todos los elementos anteriores relacionados a su religión no sean excluyentes, al encontrarse interrelaciones divinas y con el conocimiento que "tres" fue un número cabalístico entre los Quechuas.

Lo que queda de los tres bastiones está fabricado en piedra caliza (calcárea) que en ese caso se utilizó sólo para hacer las bases o cimientos de las paredes principales que debían estar construidas con andesitas que son piedras ígneas negruzcas cuyas canteras están en Waqoto en las montañas al norte de San Jerónimo, y en Rumiqolqa a unos 35 km. de la ciudad. Las calizas se encuentran en las proximidades de Saqsaywaman pero no pueden ser trabajadas finamente como las andesitas de los muros principales que fueron de tipo "Sedimentario o Inka Imperial". La destrucción de Saqsaywaman duró unos 400 años; desde cuando en 1536 Manko Inka empiezó con la guerra contra los españoles y se refugió en el complejo, luego cuando los primeros conquistadores empezaron a utilizar sus piedras para hacer sus casonas, y con posterioridad el Cabildo Eclesiástico de la ciudad ordenó en 1559 trasladar las andesitas para la construcción de la catedral. Aún hasta 1930 los vecinos del Qosqo pagando ínfimas cantidades de dinero a la Municipalidad podían llevarse la cantidad de piedras que deseasen para construir sus viviendas; 4 siglos de destrucción en los que todo el complejo se utilizó como canteras para los albañiles de la ciudad.

Para pesar de sus detractores, Garcilaso escribió que en la parte superior de las tres "cercas" o "bastiones" existían tres torreones fuertes en triángulo, el principal que estaba al medio tenía forma circular y se llamaba Moyoc Marca (Muyuq Marka), el segundo era denominado Paucar Marca, y el tercero Sacllar Marca (Sallaq Marka), los dos últimos eran rectangulares. Entre 1933 y 1934 gracias a una autorización del parlamento peruano para conmemorar el 4to. centenario de la fundación española del Qosqo se hicieron trabajos con énfasis en la limpieza y puesta en valor de monumentos deteriorados, dirigidos por Luis E. Valcárcel, quien luego de leer la obra de Garcilaso excavó encima de las tres "cercas" y encontró las bases de los torreones descritos por el cronista cusqueño, con lo que se demostró la veracidad del documento sobre el tópico. En cuanto al torreón principal o "Muyuq Marka", hoy se aprecia que existen tres anillos concéntricos que debieron ser las bases de los tres pisos o niveles que debió tener, se ignora su altura original pero debió ser considerable pues dominaba visualmente toda la ciudad, además, sus paredes estaban adornadas con elementos de la flora y fauna regional en tamaño natural hechos en oro y plata. La porción central de la torre se utilizó como reservorio de agua abundante para el abastecimiento; el agua fue captada de manantiales en la parte superior de las montañas al norte donde existen también numerosos reservorios y llevada hasta el "Sayaq Marka" a través de un canal subterráneo construido en piedras labradas y recubiertas con una capa de arcilla que impermeabilizaba el canal constituyendo un verdadero sifón. Todavía hoy en la superficie de las bases del torreón se aprecian los canales labrados para la conducción del agua; además, entre los anillos concéntricos se encuentran bases de 12 muros transversales pequeños que debían servir para proteger la construcción de la enorme presión del agua acumulada en el medio, por la presencia de estas bases transversales algunos soñadores denominan "reloj solar" a los cimientos del "Muyuq Marka". Los últimos años también han visto la aparición de numerosos "profetas" practicantes de un pseudo esoterismo o misticismo andino que suelen hacer creer a incautos que el eje de las bases circulares es un punto especial donde una persona puede "recargarse" con "energía positiva", y fuerza magnética y espiritual, y que además constituye un espacio fónico que produce ecos diversos. Muchos aducen que estas bases representan el "ojo" de la "cabeza jaspeada".

Delante de los tres baluartes está la explanada o plaza de "Chukipanpa" o "planicie de la lanzas", que seguramente sirvió para llevar a cabo las diferentes ceremonias especiales al aire libre por las muy importantes personas que debieron morar en el lugar. Aunque se argumenta que el complejo podía albergar a unas 5 mil personas, este lugar debió ser utilizado por muy pocas personas ya que en época Inkásica los pueblos y ciudades eran habitados sólo por gentes nobles mientras que la gente común vivía en lugares alejados cerca a sus campos de cultivo. Dentro de los pueblos o ciudades habían Waqas, es decir adoratorios diversos que eran utilizados solamente por el Inka y/o sus sacerdotes; por lo tanto los templos o adoratorios eran muy exclusivos y bastante bien protegidos, no porque fueran fortalezas sino por su función religiosa. En la plaza de "Chukipanpa" hoy en día desde 1944, cada 24 de junio se lleva a cabo la escenificación del Inti Raymi o "Fiesta del Sol", que fue la más importante en el Inkario; esta festividad originalmente se llevaba a cabo en el solsticio de invierno en el Hemisferio Sur, es decir el 21 de junio (se da amplia información sobre esta fiesta en el capítulo referido al Inti Raymi del presente manual). También en la plaza de las lanzas o "Chukipanpa" anualmente se llevaba a cabo el Warachikuy que los conquistadores llamaron "fiesta para armar caballeros", era una especie de ceremonia de "iniciación" en la que a los jóvenes se les proporcionaba la Wara que era una especie de calzón o taparrabo masculino. Para alcanzar la "wara" los jóvenes debían pasar pruebas atléticas diversas y simulacros de guerra; con lo que alcanzaban la mayoría de edad y capacidad para el matrimonio y la guerra.

Lo que se ve hoy en Saqsaywaman no es una unidad aislada sino parte de un complejo extenso que involucra diversas "Wakas", construcciones civiles diferentes, reservorios, acueductos y una extensión territorial considerable conocida actualmente como "Parque Arqueológico Nacional de Saqsaywaman". Al norte de Chukipanpa se encuentran restos de andenes y muros diversos que sin duda fueron parte del complejo, y la afloración de un "stock" o formación natural de diorita conocida como el "rodadero" o "Suchuna" (para algunos, esta formación sirvió de toboganes recreacionales para niños) que en su parte superior tiene escalones finamente tallados conocidos como el "Trono del Inka" que de acuerdo a algunos tienen también relación con algunos números cabalísticos y la observación solar. También hoy en el lugar se encuentra una cruz de madera en conmemoración al arribo del Papa Juan Pablo II, quien ofició una misa precisamente allí en 1985. Más al norte hace pocos años se descubrió lo que queda de un magnífico reservorio de agua de forma circular que por su calidad debió tener una función religiosa; de acuerdo a muchos estudios en el Inkario se tuvieron muchas fuentes, reservorios o depósitos de agua utilizados como espejos para durante las noches despejadas poder observar y estudiar las estrellas y constelaciones; posiblemente el reservorio encontrado tuvo también esa función. Al noreste del reservorio mencionado se encuentra una formación kárstica por efecto de la disolución del carbonato de calcio contenido en la caliza que a su vez horadó un túnel pequeño conocido como la "Chinkana" ("lugar para perderse") que tiene muestras de haber sido modificada o esculpida parcialmente por los Quechuas; muchos aducen que fue un templo dedicado al "Ukju Pacha" o "Mundo Subterráneo" y al culto de la serpiente. Más al norte está la "Chinkana" grande, debajo de una gran peña labrada en su porción superior que la tradición conoce como la "piedra cansada" (de acuerdo a la tradición jamás llegó al lugar donde debió ser utilizada), según muchos es una "chinkana" extensa, pero hoy inundada y cerrada.

Q'ENQO

Este es un grupo arqueológico que se encuentra al este de Saqsaywaman, a una altura de 3600 m.s.n.m., sobre un afloramiento de la formación calcárea de Yunkaypata que se formó en el Cretácico hace unos 80 millones de años. La caliza es roca sedimentaria de origen marino, encontrada aquí como consecuencia de que en época prehistórica el valle del Qosqo era un lago inmenso hoy denominado Morkill que por el este llegaba hasta la zona de Angostura; la superficie rocosa es bastante irregular conocida como "paisaje kárstico", formada por la disolución de las concentraciones de carbonato de calcio contenidas en la roca.

El nombre original del lugar se ha perdido, el actual parece tener vigencia a partir del siglo XIX. Q'enqo es palabra Quechua que significa "laberinto", "torcido" o "zig-zag"; probablemente éste sea uno de los 365 adoratorios que debieron existir en el valle. Destaca en el lugar la "plaza" o espacio abierto que muchos llaman "anfiteatro" que sirvió para llevar a cabo ceremonias diversas en presencia de sus ídolos y momias que ocupaban los 19 nichos trapezoidales que hoy se encuentran sólo hasta la mitad de su altura original. El interior de esos nichos tenía altura suficiente para albergar a una persona parada, por lo que se aduce que también sirvieron para poner en ellos los Wayke de personas nobles (wayke: hermano), es decir ídolos con formas humanas en tamaño natural hechos en metales preciosos y que de acuerdo a la creencia local contenían el espíritu de las personas representadas. Frente a los nichos se encuentra una Roca Sagrada enorme que por su ubicación debió tener un significado muy especial, tiene una base de piedras bien labradas a la que le faltan 2 hileras; los estudiosos aducen que aquella roca fue una escultura impresionante que debió tener la forma de alguno de los dioses del Inkario, posiblemente la cabeza de un felino o una serpiente; mas, como fue un Dios para los Quechuas fue totalmente fracturada y deformada cuando se hizo la tristemente famosa "Extirpación de Idolatrías", por la que se debió destruir todo aquello que se opusiera al cristianismo y tuviera relación con la religión Inkásica. Algunos audaces no dudan en suponer que esta escultura era una representación fálica.

Al noreste de la plaza se encuentran restos de una fuente litúrgica que debió contener buena y abundante agua, desafortunadamente hoy está seca y semi-derruida después que el agua fuera canalizada y transportada a la cervecería de la ciudad que se jacta de producir cerveza "hecha con el agua de los Inkas".

En la parte superior del afloramiento rocoso se encuentran muchas zonas labradas que seguramente sirvieron de base a otras construcciones hoy desaparecidas; se observan muchas escalinatas labradas en la roca viva, restos de esculturas zoomorfas especialmente un ave y un cuadrúpedo que quizá sea un felino. Existe además una Phaqcha (fuente) muy interesante que consta de un receptáculo en la parte superior y una canaleta zigzagueante que se bifurca en dos en su extremo inferior; se indica que este conjunto sirvió para llevar a cabo ritos de adivinación o predicción y que en el receptáculo superior probablemente se vertían líquidos que podían ser "Aqha" (chicha), o también la sangre de los animales sacrificados en el interior de la cámara semi-subterránea, el líquido debía discurrir a través del canal zigzagueante y luego seguir por una de las bifurcaciones que debían tener significados diferentes o contrapuestos (tal vez positivo y negativo), para de ese modo predecir acontecimientos diversos; tal parece que el nombre actual del monumento deviene de la forma del canal zigzagueante. Coronando la parte superior de la formación calcárea se encuentran talladas dos prominencias cilíndricas sobre un pedestal de forma ovoidal, conocidas tradicionalmente como el Intiwatana (amarradero del sol) de Q'enqo que se supone fue utilizado con algunos otros elementos a manera de un observatorio solar, para medir las diferentes variaciones del Astro Rey, fijar solsticios y equinoccios, calcular las estaciones, etc., con la finalidad de facilitar la actividad agrícola. Es obvio que otra de sus funciones fue para rendirle culto al Sol y quizá a algunos otros cuerpos celestes. Llama poderosamente la atención que dos lados transversales de las dos protuberancias indican exactamente el norte magnético, lo que se prueba con facilidad con la ayuda de una brújula; algo similar se observa en Machupicchu por lo que es probable que los Quechuas también hayan conocido los puntos cardinales al encontrarse muchos elementos coincidentes. Hoy, también es posible leer o escuchar historietas nada serias que cuentan que originalmente estas dos labraduras fueron utilizadas para llevar a cabo sacrificios y también para verificar la virginidad de muchachas, así ellas debían pararse sobre las protuberancias y miccionar, si lo hacían en la pequeña ranura que está por el medio entonces significaba que eran vírgenes, de otro modo no lo eran; sin duda la historieta previa es producto de la imaginación de cerebros soñadores.

En la parte inferior del gran roquedo se encuentra un pasaje angosto labrado en sus caras laterales siguiendo el fallamiento original de la roca; aún más abajo se encuentra la denominada "Cámara de Sacrificios" que de igual modo está tallada aprovechando la formación natural de una pequeña gruta. Resaltan en su interior: hacia el este un nicho trapezoidal seguramente utilizado para guardar los elementos y utensilios para ejecutar sacrificios; hacia el oeste una apertura en la roca a manera de ventana que da hacia el pasaje angosto, abierto seguramente para tener más luz en el interior de la gruta oscura; en la porción central se encuentra el altar o mesa de sacrificios donde se debían llevar a cabo sacrificios de animales con fines ceremoniales o de adivinación; se duda sobre la práctica de sacrificios humanos en el Inkario, ya que por ejemplo, en el Inti Raymi, la más importante ceremonia en su calendario festivo sólo se sacrificaba una llama.

Hacia el sudoeste del santuario descrito se encuentra otro de forma esferoide conocido hoy como Q'enqo Chico con el que parece haber tenido una estrecha relación. Q'enqo Chico está rodeado de una pared de tipo "celular" que debió ser más alta; al interior se observan escalinatas, acueductos, nichos y otros elementos que tuvieron funciones religiosas.

PUKA-PUKARA

Es un grupo arqueológico que se encuentra en el kilómetro 8.5 de la pista que conduce a P'isaq y el Valle Sagrado de los Inkas, a una altura de 3750 m.s.n.m. Su nombre es compuesto y proviene de dos voces Quechuas, "puka"= rojo, y "pukara"= fuerte o fortaleza; entonces "Puka-Pukara" significa "fortaleza roja"; sin duda, porque las piedras calcáreas con las que está construida han adquirido una coloración rojiza como consecuencia del terreno donde se construyó que también es rojizo por la cantidad de hierro que contiene. El tipo de aparejo existente es el "celular" con piedras pequeñas y medianas de formas poligonales o irregulares. Ocupa un espacio bastante estratégico en una saliente natural de la montaña para facilitar la observación y control de un territorio extenso; además también tenía comunicación visual con la pequeña "pukara" de Tambomach'ay distante a casi un kilómetro. Se aduce que tuvo la función de resguardar Tambomach'ay que en el Inkario fue un palacio importante, pero que a su vez, por su disposición arquitectónica y la existencia de fuentes, acueductos y múltiples recintos, y su cercanía al camino antiguo que se observa ganando el abra en la montaña norteña y que conducía hacia Huch'uy Qosqo y Calca en el Valle Sagrado, fue un "tambo" es decir un albergue colectivo que ofrecía posada y alimentos a los viajeros, al igual que a la comitiva que debía acompañar al Inka en su retiro en Tambomach'ay.

TAMBOMACH'AY

El nombre actual es una deformación del original Tanpumacha'y (palabra grave en Quechua) que también es compuesto y deriva de "tanpu": albergue y "mach'ay": lugar de descanso. En este caso, el nombre y el lugar están consignados en diversas crónicas, que además indican que originalmente fue un palacio de relajamiento y retiro espiritual exclusivo para los Inkas. Según Juan Polo de Ondegardo, perteneció al Inka Yupanqui quien se hospedaba en el lugar cuando iba de caza; lo anterior es muy probable porque aún hoy, en las montañas adyacentes se encuentran muchos animales salvajes como venados, pumas, zorros, perdices, etc., y en el Inkario posiblemente también camélidos americanos salvajes.

El Inka fue considerado Hijo del Sol y por ende era un Dios viviente, así, su casa o palacio debió también tener un carácter sagrado; sacralidad que está demostrada al encontrarse el nombre del lugar enumerado como Waqa o Adoratorio. Lo que queda del edificio está adosado a la montaña y construido con calizas poligonales de tamaño mediano con un tipo de aparejo "celular"; resaltan los cuatro nichos trapezoidales en la pared superior y otros dos más abajo hacia la derecha con dinteles monolíticos, nichos que con seguridad también sirvieron para albergar ídolos y momias Inkásicos. Resaltan además las tres fuentes de agua en dos niveles diferentes que tuvieron una función estrictamente ceremonial al considerarse que el Unu o Yaku (agua) fue una deidad importante de carácter masculino que fertilizaba la tierra, así, ineludiblemente debía tener templos especiales para su culto, tal como se observa en todos los complejos religiosos importantes. El agua que aquí se encuentra es límpida y cristalina cuyo origen se desconoce y está transportada a través de un canal subterráneo, se supone que el manantial debe estar hacia el oeste en las faldas de la cadena del "Senqa". Para quienes moramos en la región este agua es inofensiva por nuestra costumbre y aclimatación, pero podría resultar perjudicial para los forasteros produciéndoles diarreas o males intestinales. Muchos denominan al lugar "Baño del Inka", otros "Baño de la Nust'a", algunos con cierta audacia indican que estas fuentes litúrgicas son "fuentes de la eterna juventud" o "fuentes de fertilidad" induciendo a los visitantes a beber de aquel agua. No está demostrada la práctica de baños ceremoniales, sin embargo pudieron haber existido como una forma de purificar el cuerpo.

En el lado opuesto a las fuentes se encuentra una edificación también hecha con piedras labradas que por su posición debió tener la función de resguardo y vigilancia, es decir que fue una pequeña "pukara" desde cuya porción superior se tiene comunicación visual con "Puka-Pukara" o la "Fortaleza Roja".

En esta zona, hoy con frecuencia se encuentran cantidad de mendigos "ocasionales", niños y mujeres campesinos que ven en el turista una fuente de ingreso fácil; ellos son un producto indeseable del desarrollo turístico en la región, ya que en la sociedad tradicional andina es imposible encontrar mendigos porque sus relaciones sociales están basadas en patrones de reciprocidad mutua. En ciertos casos estos mendigos ofrecen a los turistas pequeños manojos de "muña" (Minthostachys spicata), una variedad de menta nativa que al ser frotada en las manos despide su fragancia que inhalada ofrece un alivio para quienes tienen mareos, nauseas, dolores de cabeza u otros efectos indeseables por la altura, además la planta también es utilizada para hacer infusiones medicinales para diarreas y disentería por frío; las hojas usadas en emplastos son un antinflamatorio eficaz.

LAQO (SALONNIYUQ, SALONPUNKU)

Este es un interesante grupo arqueológico que se encuentra a aproximadamente 1 km. al noreste de Q'enqo por el sendero peatonal existente (hoy vía carrozable); de igual modo se puede llegar al lugar por un desvío carretero sin asfaltar a partir del km. 6 de la pista Qosqo-P'isaq. En el acervo popular el lugar también es conocido como el "Templo de la Luna" o "Cueva del Mono"; se encuentra sobre el antiguo Camino Inka que conducía hacia el Antisuyo, y seguramente también fue otra de las "Wakas" o adoratorios referidos por los cronistas; su nombre original se ha perdido razón por la que hoy es conocido con nombres diversos. Al igual que los demás sitios arqueológicos de la zona está sobre una afloración calcárea grisácea de la Formación de Yunkaypata; este peñón está tallado en todos sus contornos presentando cantidad de escalinatas, alacenas, bases de otras construcciones, dos aves muy similares a las existentes en Q'enqo y un cuadrúpedo cuyas cabezas han sido mutiladas. También en la parte superior se advierte la presencia de un "Intiwatana" u observatorio solar de forma cónica trunca (no tiene vértice) esculpido en la roca viva. En la parte inferior existe un pasaje que comunica las dos caras del lugar parcialmente labrado aprovechando una falla natural; además existen dos ambientes labrados en el interior del gran roquedo que por los elementos que contienen debieron tener funciones estrictamente religiosas. El segundo ambiente (el del nivel más alto) es el más interesante y tiene una gran sierpe tallada en la entrada y en el interior un cuadrúpedo cuya cabeza ha sido fracturada, más adentro hay alacenas, plataformas y hacia el techo un tragaluz interesante que de acuerdo al conocimiento popular fue un templo lunar, ya que a la media noche de la luna llena más cercana al solsticio de invierno el interior de la cueva se encuentra plenamente iluminado por la luz que ingresa a través del tragaluz. Hoy el lugar es mayormente visitado por "místicos" y "esoteristas" que llevan a cabo ceremonias a veces circenses en un afán de emular a los verdaderos sacerdotes de Religión Andina. Este mismo lugar ha cobrado celebridad en las últimas décadas al ser preferido por jóvenes desorientados que en las noches de luna llena visitan el lugar para una peregrinación de "alcohol y drogas".

K'USILLUCHAYOQ

Se encuentra a un medio kilómetro al sur de Laqo, siempre sobre el camino antiguo al Antisuyo; su nombre original se ha perdido, hoy es denominado K'usilluchayoq que traducido al español sería "lugar que tiene monito" (Kusillucha: mono en diminutivo). Es de igual modo un conjunto arqueológico mayormente esculpido en una afloración calcárea con una profusa superficie kárstica. Sobre el Camino Inka existen restos de acueductos y una fuente con dos vertederos que por la calidad del trabajo debió tener una función ceremonial al igual que de aprovisionamiento para los viajeros. En la parte inferior del sitio se encuentra una protuberancia tallada que se encuentra bastante golpeada y que de acuerdo a muchos debió representar a un batracio, en cuya parte posterior se encuentran talladuras en alto relieve con formas zoomorfas que parecen haber sido monos y serpientes. En el lugar también se encuentran restos de un monolito que parece haber representado un felino que hoy se encuentra muy deteriorado; existen además tallas de diversas formas que debieron corresponder a bases de otros elementos y construcciones.